martes 29 de septiembre del 2020

   

Ahora

A través de un escrito, Arribas negó haber cometido espionaje ilegal

 

El ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Gustavo Arribas negó «terminantemente» ante la Justicia «haber cometido delito alguno» durante su desempeño en el cargo, en el marco de la causa por posible espionaje ilegal de correos electrónicos a políticos, dirigentes y periodistas, tal cual denunciaron las actuales autoridades de la central de inteligencia.

«Jamás dispuse, formal o informalmente, la interferencia indebida de comunicaciones o correos electrónicos de ninguna especie», aseguró en un escrito entregado al juez federal Marcelo Martínez De Giorgi a cargo del caso, al que accedió la agencia de noticias Télam.

De este modo, Arribas negó que durante su desempeño como director General de la Agencia Federal de Inteligencia entre 2015 y 2019, en gobierno de Mauricio Macri, haya ordenado esas acciones ilegales.

«Los hechos contenidos en la denuncia radicada por la doctora (Cristina) Caamaño son graves, por lo que, desde ya, señalo mi preocupación e interés porque sean investigados, en aras del descubrimiento de la verdad», agregó.

El ex funcionario designó a Gustavo Presman como perito de parte para intervenir en una pericia dispuesta al disco rígido que originó la denuncia.

En respuesta a la denuncia presentada en su contra por la actual interventora de la AFI, Cristina Caamaño, Arribas aseguró que ha «respetado y cumplido siempre los lineamientos establecidos en la Ley 25.520, de Inteligencia Nacional».

La investigación fue abierta tras la denuncia de Caamaño por el fiscal federal Jorge Di Lello, quien imputó al ex presidente Mauricio Macri, a Arribas; a la ex número dos de la AFI, Silvia Majdalani; al ex jefe de Gabinete de ese organismo, Darío Biorci, y a dos agentes (identificados como A y B), cuya identidad se mantiene bajo reserva.

Caamaño explicó que -durante las tareas de relevamiento en la AFI- se encontró un disco rígido marca Western Digital, en el que se hallaron rastros digitales que daban cuenta de la conexión de dispositivos externos en los que se almacenaba información de inteligencia sobre personas vinculadas a la actividad política de nuestro país, periodistas, dirigentes, organizaciones sociales y fuerzas policiales, entre otros.

Al analizar el dispositivo, surgió que estaba borrada la información pero no de manera segura, razón por la cual fue posible restablecerla con algunas falencias y recuperar datos que permitieron detectar el registro de conexión de dispositivos extraíbles (pen drives), en los cuales se había realizado un proceso sistémico de colección de información ilegal sobre distintas personas a través de sus correos electrónicos.

 

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