sábado 23 de septiembre del 2017

   

Ahora

Prat Gay lo hizo: los bancos cobraron 350 millones de dólares en comisiones ocultas por colocar deuda

 

Los siete bancos que participaron de la emisión de deuda para paga a los fondos buitre cobraron 350 millones de dólares en comisiones ocultas, doce veces más que los 29,7 millones que se repartieron en comisiones por tramitar la colocación.

El periodista económico Alejandro Bercovich explicó que “en la City se suele decir que cuando los bancos cobran una comisión muy baja por colocar una deuda, se lo cobran en la tasa. Y en este caso, la llamada ‘concesión al mercado’ fue de doce veces la comisión que cobraron los bancos colocadores para hacer un trámite que ya de por si no era nada barato”.

Las entidades beneficiadas por el ministro Alfonso Prat Ga fueron JP Morgan, HSBC BBVA, Citigroup, Deutsche Bank, Santander y UBS como colocadores conjuntos para venta de bonos.

“Las comisiones fueron de 30 millones de dólares, pero las comisiones ocultas, la propina, totalizó otros 350 millones de dólares. ¿Esto de dónde surge? De la cotización de los bonos al salir al mercado y lo que cotizó 24 horas después”, detalló Bercovich.

En el programa Minuto Uno por C5N, explicó que “por lo general, esta comisión ‘concesión al mercado’ se la quedan los inversores, los que compran, los que financian. En este caso, como los compradores son los propios bancos, esa concesión termina siendo estos bancos. Por la magnitud de la emisión, esta concesión es una montaña de dinero. Son 350 millones de dólares”.

“Y además se hace a bancos en los cuales se formó Alfonso Prat Gay como economista, en el JP Morgan; Luis Caputo en JP Morgan y Deutsche Bank, otro de los bancos colocadores; y el resto de su equipo que vienen de esos bancos”, destacó.

¿Cómo se llega a esos 350 millones de dólares de comisión oculta? “Sacando la diferencia entre el precio de corte que tuvo el bono en el momento de la emisión ayer y el precio a que cotizaba hoy en el mercado ‘Over The Counter’ o mercado gris como se lo conoce, que permite embolsar a quien puso el dinero inicialmente la diferencia con el precio al que va a vender después ese bono”.

“Es una comisión encubierta, no se firma en ningún contrato, suele existir en las emisiones de deuda, pero en este caso por la magnitud termina siendo una cifra millonaria equivalente por ejemplo, al dinero que dejó de percibir el fisco al perdonarle las retenciones a la minería“, concluyó Bercovich.