miércoles 19 de junio del 2019

   

Ahora

Cambiemos suma derrotas y hay preocupación en Casa Rosada

 

Por Juampa Molino Torres.

El calendario electoral no se toma respiro y reacomoda el peso de las fuerzas políticas en las provincias. Pasó otro fin de semana y la imagen se vuelve a repetir. Esta vez, la derrota de Cambiemos se localizó en la región patagónica, que tenía como antecedente el tercer puesto en la provincia de Neuquén. Ahora sumó dos nuevos tropezones en Río Negro y Chubut, agudizando la crisis partidaria a cuatro meses de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) nacionales que se disputarán el próximo 11 de agosto.

Cabe aclarar que Río Negro no contó con la instancia previa de las PASO. La candidata que escogió la alianza Cambiemos para la provincia fue Lorena Matzen, quien apenas arañó el 5% de los votos y un cómodo tercer lugar, muy por detrás del candidato del kirchnerismo Martín Soria (35%) y del 54% que sacó la candidata oficialista Arabela Carreras, cercana al Peronismo Federal.

Un idéntico escenario se produjo en Chubut -sí hubo elecciones Primarias- donde el radical Gustavo Menna, representante por Cambiemos, consiguió un opaco 14% que también lo ubicó en la tercera posición. Por otra parte, el gobernador Mariano Arcioni sumó el 31,8% de los votos y terminó prácticamente en igualdad de porcentajes respecto a las tres listas que aportó el Partido Justicialista, que encontró victorioso a Carlos Linares con un porcentaje del 16,6%. El 9 de junio se medirán ambas figuras por la gobernación. El final quedó abierto.

Estos últimos resultados, sumado a las derrotas previas en Neuquén, La Pampa y San Juan, no hacen más que confirmar dos hechos que preocupan al PRO a nivel electoral. El primero es el agravamiento de la crisis económica que se traduce en una masiva fuga de votos de un electorado que había respaldado sus acciones en las elecciones legislativas de 2017. En segundo lugar, la incertidumbre política que se produce puertas adentro, con el protagonismo de la UCR en alza y la supuesta amenaza de abandonar sus filas y ubicarse en el sector que ofrece un ambicioso Roberto Lavagna.

Ante este panorama, el cronograma electoral no se detiene y el próximo domingo se realizarán en Entre Ríos, un territorio que no le ha sido hostil en los últimos comicios y que cuenta con un fuerte respaldo de la Casa Rosada a la figura del radical Atilio Benedetti. Del otro lado del ring se encuentra el gobernador Gustavo Bordet, que busca revalidar el título con un frente que aglutinó a todo el arco del peronista provincial. De cumplirse los sondeos, Cambiemos se presta a coleccionar una nueva derrota.

 

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