viernes 27 de noviembre del 2020

   

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EXCLUSIVO | Millonaria demanda contra el Estado por el espionaje ilegal de Stornelli

El piloto Christian Castañón, ex marido de Florencia Antonini Modet -actual pareja de Stornelli- demandó al país por un millón de dólares en la causa conocida como "D'Alessio gate". No descarta acudir a una Corte Internacional. Y pide que se cite a declarar al falso abogado por este caso. En diálogo con Diario Pulse, adelantó que parte del dinero será donado al Hospital Garrahan.
 

DEMANDA. Arturo Bayala, abogado de Castañon, a la salida de Tribunales.

Por Mariano Zucchi.

El martes 5 de marzo la vida de Jorge Christian Castañón comenzó a transitar una auténtica pesadilla. El ex marido de Florencia Antonini, actual pareja de Carlos Stornelli, es piloto e integrante de la Marina de Estados Unidos. Esa tarde se encontraba en la ciudad de Orlando cuando se enteró por un amigo que su nombre copaba la prensa por una serie de chats entre Marcelo D’Alessio y el fiscal de la Nación en la causa que instruye el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. En esos mensajes aparecen fuertes indicios de que Stornelli lo mandó a investigar y espiar ilegalmente. Lo más grave son las sugerencias que van desde hacerlo detener por “bagayero” o “ponerle algo en la valija”. Todo indica que la idea era colocarle droga. Por este motivo, Castañón demandó al Estado argentino, una decisión de alto voltaje que tendrá repercusiones en el ámbito político, judicial y diplomático.

La presentación judicial que revela en exclusiva Diario Pulse la realizó a primerísima hora su abogado Arturo Bayala, al entender que por la vía del espionaje ilegal y utilizando el aparato del Estado, el fiscal Stornelli obtuvo información confidencial de sus actividades, movimientos e información privada sin ningún respaldo legal y para dirimir una cuestión personal. También solicitan que por este caso se cite a declarar a D’Alessio.

La sospecha es que la red para-estatal fue utilizada no sólo para direccionar causas, manipular declaraciones de supuestos arrepentidos y planificar cámaras ocultas -como en el caso del abogado José Manuel Ubeira- sino que también el fiscal se valió de la banda de D’Alessio para resolver una situación familiar.

“Estamos demandando al gobierno argentino y estamos pidiendo un resarcimiento económico porque el fiscal federal estuvo usando un aparato paralelo para incriminar diferentes personas y una de ellas soy yo”, dice a Diario Pulse “Chis”, como lo conocen sus amigos. Además adelantó que de ser necesario, ampliará el reclamo ante una Corte Internacional ha determinar.

En la acción por daños y perjuicios -a la que tuvo acceso este medio- Castañón pone la lupa en el uso de “los recursos de inteligencia del Estado argentino para espiar mi vida privada, mis actividades y mis movimientos”.

Cuando este resonante caso sale a la luz, “me entero allí de que fui víctima de estas persecuciones e ilegalidades que se llevaron a cabo a través de los medios del poder estatal, obviamente merced al cargo que ocupa el Dr. Stornelli donde incluso han podido acceder a información clasificada. Como es de dominio publico, se llegó a decir que el suscripto llevaba adelante actividades de contrabando, nada mas falso e inaceptable”.

“Ello, además, me ha generado perjuicios morales y laborales ya que este asunto ha trascendido las esferas de mi país, los Estados Unidos, y con personal militar y comercial superior quienes han puesto en duda mi honorabilidad al punto de tener que retirarme de la empresa de aviación Jet Blue”, agrega.

Lo más dramático que apareció en los chats entre el fiscal y D’Alessio es el plan para plantarle droga.

Según reconstruyó Diario Pulse, en la demanda sostiene que “Carlos Stornelli, en plenas funciones estatales, utilizó –ilegitimamente-, el acceso a la información clasificada y procedió a espiar mi vida privada. Ergo, el propio Estado Nacional, en la persona del Fiscal, fue quien se entrometió en tales actos completamente reprochables y por los cuales solicito una indemnización acorde al daño altamente cometido”.

“Es más, se utilizaron resortes públicos, en ejercicio de cargos públicos por razones que aún no se conocen con exactitud, lo cual extiende la responsabilidad del Estado”, remarca.

Stornelli fue procesado el miércoles por el delito de asociación ilícita, coacción e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Ramos Padilla dejó constancia que corresponde la prisión preventiva por los riesgos procesales, pero que respeta la inmunidad que tiene por el cargo de fiscal.

El magistrado exhortó nuevamente al Procurador General interino “para que sin más demoras y dilaciones lleve adelante con premura el necesario juzgamiento de Stornelli en el ámbito disciplinario y de juicio político”.

El encuentro de este cronista con Castañón ocurre en una confitería de Palermo antes de la presentación de la demanda. El tiempo apremia, porque en unas horas sale su vuelo. “Hemos estado charlando con mi abogado sobre esta causa que me ha afectado personalmente. Yo vengo a la Argentina, tengo que mostrar el pasaporte mínimo dos o tres veces por mes y te lo juro con la mano en el corazón, al pasar por la aduana el corazón se me acelera. Stornelli quería hacerme daño, podían ponerme drogas”, explica.

En caso de un fallo favorable, ya tiene pensado donar el 50% del monto que se determine al sistema de salud público. “De chiquito mi hermano siempre tuvo problemas de salud, sufría de asma. Todos los meses pasaba tres o cuatro días internado. Eso me marcó. Por eso voy a donar una parte al Hospital Garrahan”. El monto de la demanda asciende a un millón de dólares.

Como piloto, Castañón se desempeñó en diversas empresas aéreas comerciales. Llegó a la Argentina hace más de una década para trabajar a cargo del Grupo Militar en la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires. Estuvo en la Base Aérea Punta Indio (BAPI), donde se dedicó a capacitar a los nuevos aviadores navales en la Escuela de Aviación Naval ( ESAN). En enero del 2008 regresó a EE.UU. para pedir la baja de la actividad militar e inmediatamente después vuelve a residir a la Argentina. Dos años antes había conocido a Florencia Antonini, con quien se casó y tuvo dos hijas. A la fiesta fue invitado Stornelli, con quien compartía una amistad a partir de largas caminatas que realizaban juntos por las noches. Todo cambió cuando descubrió que Antonini y Stornelli mantenían un relación sentimental, episodio que puso punto final al matrimonio. Luego vino el divorcio y un batalla judicial de casi un año y medio para encontrar soluciones que permitieron dar andamiaje a su relación parental con las hijas.

Un episodio de magnitud fue volcado por Castañón durante su declaración en el juzgado Dolores en el mes de abril. La actual pareja de Stornelli intentó convencerlo para que no fuera a declarar y le pidió que “arregle las cosas directamente” con él. Además le contó que “Carlos había hablado con Mauricio” por el escándalo.

DIÁLOGOS. Captura de pantalla de uno de los mensajes de la actual pareja de Stornelli a Christian Castañón.

Ramos Padilla investiga el accionar de una organización criminal clandestina que utilizó diversas herramientas del espionaje ilegal con fines políticos y económicos y que actuó en varias jurisdicciones del país y en el exterior. La de Castañón es una de las 31 operaciones vinculadas al espionaje identificadas hasta el momento por el juez de Dolores.

En este sentido, el piloto sostiene que “este abuso ha perjudicado mis derechos, por lo que considero como ciudadano de los Estados Unidos, se ha obtenido información clasificada de mi situación de revista militar y actividades comerciales, lo cual podría generar un incidente con matices diplomáticos”.

Las comunicaciones al respecto se iniciaron el día 11 de enero 2019 mientras Stornelli se encontraba en la localidad de Pinamar. Allí el fiscal le brinda información a D´Alessio preguntándole si había averiguado algo “del peruano” para que éste iniciara sus tareas de investigación (N del R: Castañón nació en Perú pero es ciudadano estadounidense). En los intercambios de mensajes, ambos se refieren a Castañón como “el bagayero”, es decir una persona que lleva y trae bienes de manera ilegal a través de la frontera.

Tres días más tarde, el fiscal le pregunta: “Averiguaste algo del peruano?”, ante lo cual éste respondió: “Hola Carlos. Como estas? Espero esta semana resolver eso (…)”; y el día 16 de enero, D’Alessio finalmente informó: “Estuve mirando el Org Chart y veo que Castanon/Jorge de EWRFO que es de United Express. Reporta a un tal Andrew Ashbury (WHQUX). Es un primer oficial de United Express. La subsidiaria regional. O sea que si es la persona que buscas y viene a Argentina no lo hace trabajando”; “Mandame algo más afectivo que un “ok”!!! Juaaaaa. Viste q el peladito te cumple??? Vos decidís si lo corto en USA o acá”.

Stornelli agradeció la información y luego D’Alessio continuó la conversación: «No es empleado de United (el área internacional). Usa pasajes a disponibilidad. Hago lo q quieras”.

STORNELLI: “Donde trabajo? “Trabaja?”

D’ALESSIO: “Trabaja actualmente en united express. Una LOW cost q es un desprendimiento de cabotaje de UA. Trabaja pero no en united airlines. Consigue pasajes gratis y de upa. También con descuentos: léase: BAGAYERO”.

STORNELLI: “Ok”

STORNELLI: “Q se puede hacer?”

“Lo tenemos q ver personalmente…”, responde D’Alessio el 16 de enero de 2019.

Ese mismo día, en un mensaje de voz enviado por D´Alessio en el que habla de temas personales sin interés investigativo, se vuelve sobre el tema: “(…) Y ya averigüé todo, no tiene licencia, no puede hacer un vuelo internacional, realizar un vuelo fuera de su jurisdicción, no tiene, no puede hacer vuelo internacional, nunca viaja como piloto a la Argentina este hombre, ¿eh? ¿ok?”. Y continúa mediante mensaje de texto: “Tal cual. No tiene licencia internacional. NO PUEDE REALIZAR VUELOS Q NO SEAN DE CABOTAJE”.

Stornelli insiste: «¿Pero puede conseguir tantos pasajes gratis?. D’Alessio le responde con un audio: “no, cuando son solos pagan 200 dólares, no pagan nada”. Y luego, cuando Stornelli le inquiere si se puede advertir en algún lado, D´Alessio responde, esta vez por mensaje de voz: “si, yo le haría algo un poquito peor, por eso quiero hablarlo personalmente con vos, no por acá. Le haría algo un poquitito peor. Le pondría algo en la valija viste y ahí se deja de joder. Lo bloqueo allá, acá o donde vos quieras”.

En su descargo, el fiscal intentó minimizar las pruebas al asegurar que su pareja atravesaba una situación personal en la que estaba involucrado Castañón “y que eso lo preocupaba”. Por el contrario, para Ramos Padilla, “lo cierto es que el imputado Stornelli no niega el hecho en sí mismo (esto es, haberle pedido indebidamente a D´Alessio que realizara actividades ilegales de inteligencia sobre otra persona), sino que sólo se limita a desvirtuar el sentido del encargo o a exponer las razones por las que habría formulado tal solicitud, sin aportar en definitiva una línea de argumentación válida que pudiera permitir justificar su conducta”.

“Si las razones que motivaron a Stornelli son las que señala en su descargo -esto es, averiguar la situación del ex marido de su pareja con fines de ayudarla en una situación particular- es evidente que el medio válido no era pedirle a un espía que realizara actividades ilegales de investigación”, agregó el juez.

En el fallo, de 534 páginas, asegura que quedó demostrado que Stornelli le reclamó a D’Alessio actividades de inteligencia ilegal sobre el ex esposo de su actual pareja. “En definitiva, en esta etapa y con los elementos que se acaban de repasar se da cuenta de la existencia del encargo indebido y de las actividades de inteligencia ilegal”.

Este punto es significativo porque abre la puerta a la responsabilidad del Estado.

A partir de la demanda judicial, hay varios posibles frentes para el fiscal imputado. Consultado sobre el grado de compromiso de Stornelli ante está situación, el abogado de Castañón traza cuatro escenarios: “Que el Estado lo cite cuando conteste la demanda o bien que inicie un sumario administrativo. La tercera opción es que sea co-demandado, lo cual estamos en proceso de decisión. Y una cuarta es que ocurran las tres anteriores al mismo tiempo”.

Esto tiene diferentes tipos de penas. Puede tener la sanción mínima de una amonestación, suspensión o llamada de atención, hasta máximas como la exoneración. “Si en el sumario se prueba que hubo comisión de algún delito de carácter penal, podrían derivar la investigación del sumario a sede penal para que se investigue un eventual delito, sin perjuicio de que se lo suspenda o exonere”, concluyó Bayala.

 

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