domingo 24 de septiembre del 2017

   

Ahora

Correa y Santos recorrieron zonas afectadas por el terremoto

 

Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y Ecuador, Rafael Correa, recorrieron zonas de la ciudad ecuatoriana de manta devastadas por el terremoto del pasado 16 de abril, que dejó 654 muertos, y a donde el gobernante colombiano llevó ayuda para los damnificados.

Santos llegó con más ayuda humanitaria para los miles de damnificados por el terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter que sacudió una parte de la costa norte de Ecuador, y tras recorrer las áreas afectadas en el sector de Tarqui, Manta, reiteró su solidaridad con el país vecino y le transmitió sus condolencias por los fallecidos, entre ellos 11 colombianos.

Santos les dijo además a los ecuatorianos que tengan presentes a sus “hermanos” colombianos, que están “listos para ayudar” en lo que esté a su alcance.

En tanto Correa aseguró que “los pesos se aligeran con la solidaridad y el cariño de pueblos fraternos y hermanos, como es el caso de Colombia”.

“Hoy más que nunca quisiéramos agradecer a usted y a Colombia por toda esa solidaridad”, comentó Correa en una declaración conjunta en la que tildó de “impresionante” la ayuda del vecino país, que envió 25 toneladas de comida, miles de carpas y 177 rescatistas que “salvaron varias vidas” y ayudaron también a recuperar cadáveres.

El gobernante ecuatoriano recordó que aún hay 58 personas desaparecidas y que decenas de colombianos residentes en Portoviejo, Manta, “perdieron todo lo material, pero conservaron lo más importante, que es la vida”.

“Esos hermanos colombianos que hoy parten a su tierra quisieron hacer una vida en Ecuador. La naturaleza nos ha castigado muy fuerte, perdieron su casa, sus negocios…Ánimo, lo material se recupera, lo más importante es que tengan vida, la seguridad y salud de sus familias”, sostuvo Correa.

El mandatario ecuatoriano, que envió un abrazo a las familias de los colombianos fallecidos, agradeció también la solidaridad de los más de 20 países que volcaron su ayuda poco después de ocurrido el terremoto, que dejó más de 16.000 heridos.

Según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo, hay 25.640 personas albergadas y 113 fueron rescatadas con vida de entre los escombros a los que se redujeron decenas de edificaciones.