lunes 23 de octubre del 2017

   

Ahora

Cristina homenajeó a Néstor Kirchner y Chávez: “Para ellos la vida era luchar, no bajar los brazos y morir de pie como los árboles”

 

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que los ex presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez “no fueron hombres de la comodidad, vinieron a incomodar a los poderosos, vinieron a encender el fuego no a apagarlo, a encender los fuegos de la igualdad”, al cerrar el acto en Casa de Gobierno en el que se recordó el quinto aniversario de la asunción del ex mandatario argentino al frente de la Unasur.

Cristina evocó el recuerdo de la Cumbre de las Américas en 2005, cuando se rechazó la implementación del ALCA en la región, y destacó que allí “estaba latente el espíritu de Unasur que afloró unos años más tarde y explotó con ansias de libertad, identidad, autonomía, para erradicar la pesadilla neoliberal de los años 90 que había arrastrado a nuestros pueblos”.

La presidenta destacó que la Unasur “no interviene cuando hay un conflicto de poderes internos de un país, sino que se ha hecho en cada oportunidad en la que se ha visto amenazada la soberanía del pueblo y la voluntad popular en cada Nación”, como cuando se intentaron perpetrar golpes de Estado en Bolivia o en Ecuador; o durante el enfrentamiento entre dos países como Venezuela y Colombia.5547f61a4233b_515x343
Sobre este último episodio, en el que Néstor Kirchner intervino y evitó un conflicto armado, destacó su figura al plantear que él “se lanzaba sin mirar las consecuencias ni el costo político”, ya que “nunca intentó quedar bien ante los poderes de turno, sino que siempre intentaba y lograba quedar bien con los pueblos y con la historia, porque ese era su compromiso”.

Cristina prosiguió en referencia a la actualidad del continente: “hoy América del Sur enfrenta nuevos desafíos”, ya que “hay formas más sutiles de intervención foránea en nuestros países y nuestras democracias”, que “atentan contra la soberanía de los pueblos”.

“En este mundo atravesado por conflictos étnicos, religiosos, esta región debe ser preservada como una región de paz”, afirmó, y planteó que se debe “ayudar a la hermana República de Colombia para terminar con sus conflictos internos para entonces sí rescatarnos como una tierra de unidad total y absoluta tanto entre nuestros pueblos como internamente”.

“En este mismo lugar despedimos a mi compañero, y por las cosas de la vida estaba Hugo (Chávez) que me acompañó”, recordó la presidenta y destacó: “quién iba a creer que apenas dos años después iba a tener que viajar yo a Caracas con mi hija a despedir a ese otro compañero”.

Sobre esos dos fallecimientos, planteó que “fueron dos pérdidas grandes no solamente en términos personales, ni sólo para Venezuela o Argentina”, sino que “fueron pérdidas importantes para la región y para nuestra historia”.
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Además dijo que “esos dos hombres que dieron su vida y lucharon por el último momento sabiendo que debían hacer cosas para su salud, para resguardarse y que no lo hicieron, porque para ellos la vida era otra cosa: era luchar, no bajar los brazos, vinieron a este mundo a incomodar a los poderosos, a los poderes establecidos; para desafiar las reglas, a encender los fuegos de la igualdad del pueblo”.

Y finalizó: “en nombre de esos recuerdos, venimos a honrarlos aquí”, en la Casa de Gobierno, que es el “símbolo de la Argentina porque reside parte de la soberanía popular además del Congreso Nacional”, en donde están “los representantes del pueblo”.

“Que nadie se confunda ni equivoque: el pueblo es el único control que admite la Constitución y al que los militantes de los partidos nacionales, populares y democráticos nos hemos sometidos”, por lo que “el orgullo más grande” es “poder mirar a los argentinos y decirles que con nuestros errores y equivocaciones jamás hemos ocupado ni ocuparemos ningún lugar que no nos haya sido conferido por el voto del pueblo”, subrayó.

Al inicio del acto, se leyó una carta del ex mandatario brasileño Luis Inazio Lula Da Silva, en la que recordó “el legado de Néstor”, que “no será olvidado jamás porque dejó profundos cambios, no sólo en la vida de los argentinos, sino en todos los pueblos de América Latina”.