lunes 25 de septiembre del 2017

   

Ahora

Cristina llega a Rusia para profundizar la alianza estratégica

 

La presidenta Cristina Kirchner partió de Buenos Aires el sábado a las 19.30 desde el sector militar del aeroparque “Jorge Newbery”, a bordo del avión Tango 01, acompañada por el canciller Héctor Timerman; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el ministro de Defensa, Agustín Rossi, la de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; adeás del presidente del Banco Nacion, Juan Ignacio Forlón, entre otros.

El viaje de la jefa de Estado a Rusia, en carácter de “visita oficial”, se da en un momento de fuertes lazos entre Buenos Aires y Moscú y contempla el cierre de acuerdos para inversiones en la Argentina para el sector petrolero, aunque también está abierta la negociación a un amplio menú de convenios relacionados con temas económicos, de infraestructura y comercio; según lo informó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el viernes pasado en su habitual encuentro con periodistas antes de ingresar a la Casa de Gobierno.

Durante el encuentro que Cristina Kirchner mantendrá con Putin en el Kremlin, pasarán revista a la agenda bilateral donde figuran los acuerdos de cooperación en energía nuclear, un incremento en el intercambio comercial y la intención de unificar las cifras de la balanza comercial.

Sobre el acuerdo nuclear, Rusia tiene previsto, a través de empresa estatal Rosatom, construir una nueva central nuclear con fines pacíficos en nuestro país, lo que contempla la puesta en marcha del ciclo de combustible nuclear de centrales y reactores de investigación.

En ese marco, además, se tratará la gestión de residuos radioactivos sin su ingreso al territorio de ninguno de los Estados parte; la producción de radioisótopos para la industria, la medicina y la agricultura, y el entrenamiento de expertos en el campo de la física y la energía nuclear, entre otros.

Con relación al intercambio comercial entre Rusia y la Argentina, la cifra trepa a unos 2.000 millones de dólares anuales y Moscú quiere elevar esa cifra para satisfacer su demanda interna de alimentos.

Se estima que el presidente ruso le proponga a la presidenta incrementar el nivel la venta a ese país asiático de productos lácteos y carnes en momentos que tiene graves problemas de abastecimiento, a raíz de las sanciones impuestas por los Estados Unidos y la Unión Europea por el conflicto con Ucrania.