miércoles 29 de marzo del 2017

   

Ahora

Denuncian que prefectos y policías torturaron a dos chicos de la Garganta Poderosa

 

El colectivo social “La Garganta Poderosa” denunció que agentes de la Policía Federal y Prefectura Argentina golpearon y torturaron a dos chicos de la villa 21.

El comunicado difundido a través de su Facebook relata que el hecho ocurrió en cercanías del Riachuelo.

Ezequiel Villanueva Moya tiene 15 años y su amigo Iván  Navarro 18. Explicaron que los agentes los metieron dentro de un auto de la fuerza, los golpearon y les robaron sus objetos personales.

Ezequiel “tuvo el tremendo tupé de salir la noche del sábado para visitar a su abuela Beti, que también vive en la Villa 21. De regreso, lo paró la Policía Federal para revisarlo y, aprovechando que justo lo saludaba su amigo Iván Navarro, los denigraron un rato a los dos, entre amenazas y chicanas sobre el supuesto origen espurio de sus prendas”, aseguró la Poderosa.

“Yo me acerqué para darle un abrazo a Eze y un oficial, así, de la nada, directamente vino y me pegó una trompada”, contó uno de los chicos.

Tras la primera golpiza, los dejaron ir, pero a 30 pasos volvieron a ser interceptados por tres móviles de Prefectura, con cuatro uniformados cada uno. “Nos tiraron adentro de un coche y nos llevaron hasta la garita de Osvaldo Cruz e Iguazú”. Allí los “cagarnos a palos”, continúan.

“Nos subieron a otro auto, pero primero nos taparon la cabeza y nos obligaron a sentarnos uno encima del otro”. De ahí, se los llevaron hasta un descampado lindero al Riachuelo, detrás de una fábrica, sobre el Camino de Sirga. En diálogo con Radio del Plata, uno de los integrantes de La Poderosa contó que allí, uno de los agentes de Prefectura les dice “ahora se tiran al piso que los vamos a matar acá, total nadie los va a reclamar”.

Nuevamente “trompadas en la cara y palazos en las piernas, como tantas otras veces a tantos otros villeros, esta vez no fueron suficientes”, denuncian.

“Nos obligaron a tirarnos al piso y hacer flexiones de brazos, hasta que uno le saltó sobre la espalda a Ezequiel y otro me preguntó a mí dónde quería el tiro. Alterados, como sacados, nos esposaron a un caño y dispararon varios tiros al aire, mientras nos quitaban las camperas que supuestamente habíamos robado”.

EL COMUNICADO COMPLETO