jueves 14 de diciembre del 2017

   

Ahora

 

Dilma Rousseff prometió “resistir y luchar hasta el final”

 

“Voy a resistir y luchar hasta el final”, prometió la mandataria, oradora principal del acto con que la Central Única de los Trabajadores (CUT) conmemoró en San Pablo el Día del Trabajador.

Rousseff reiteró que es víctima de un “golpe de estado” pergeñado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y acusó a éste y otros legisladores de ser los “responsables” de la crisis económica que vive el país.

“Los golpistas intentan violar la Constitución por haber perdido las elecciones” en octubre de 2014, dijo la jefa del Estado en alusión a los comicios en los que ganó su segundo y actual mandato.

Imputó a la oposición y al hasta hace poco aliado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) por no haber aprobado en el Congreso las iniciativas del gobierno para luchar contra la recesión que afecta al país por segundo año consecutivo.

“Ellos no aprobaron las propuestas que Brasil necesitaba, apostaron siempre contra el pueblo y lo más grave es que impidieron que el país combatiera la crisis y el desempleo”, sostuvo Rousseff, que pertenece al Partido de los Trabajadores (PT).

Durante su discurso, Rousseff ratificó dos anuncios que ya habían sido anticipados por la prensa: un aumento de nueve por ciento para la asignación del Bolsa Familia y una disminución de cinco por ciento del impuesto a la renta (ganancias) que pagan los trabajadores.

El Bolsa Familia, creado por el antecesor y líder partidario de Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva, concede subsidios equivalentes a unos 48 dólares mensuales a cerca de 14 millones de familias pobres, según datos oficiales.

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