domingo 30 de abril del 2017

   

Ahora

El gerente de la TV Pública y el “cuchillo en la mano”: los trabajadores del canal lo cruzaron duro

 

Foto: (Diario La Nación)

El gerente de noticias de la TV Pública, Néstor Sclauzero, trazó un polémico perfil de los trabajadores del canal y dijo que hay “gente radicalizada” a la que identificó según su ideología e indicó que por eso trabaja “con el cuchillo en la mano”.

En una entrevista con el periodista Luis Majul por radio La Red, el hombre puesto por el macrismo se refirió a la presentación de noticias “con criterio periodístico” y confesó que cuida “que no sea a favor de Cristina”.

EL COMUNICADO DE LOS TRABAJADORES DE PRENSA DE LA TV PUBLICA
En el día de la fecha, el Gerente de Noticias de la Televisión Pública, Néstor Sclauzero, declaró que los trabajadores del noticiero “tienen un perfil de empleado público”, y los calificó como “un montón de gente que no han tenido formación ni exigencia profesional para hacer determinados contenidos”, “gente radicalizada que pertenece a La Cámpora o que ha tenido una gran militancia política con el gobierno anterior y con la que tenés que estar con el cuchillo en la mano.”

Néstor Sclauzero, quien además de Gerente de Noticias de la TV Pública, retuvo el cargo de presidente de FOPEA (Foro de Periodismo Argentino) y el mismo día de estas desafortunadas declaraciones, presenta un “Informe de monitoreo de la libertad de expresión”, miente de forma deliberada y malintencionada, preparando el terreno para un conflicto que los trabajadores de prensa no buscamos.

Somos precisamente los periodistas del canal estatal quienes lo defendimos históricamente de los intentos por privatizarlo de parte de gobiernos y empresarios con intereses ajenos a la información pública, así como de sostener desde adentro, y a pesar de las presiones, la pluralidad y calidad democrática de los contenidos periodísticos de sus noticieros.

Fue este mismo colectivo de periodistas que integran el noticiero de la Televisión Pública el que defendió públicamente a Juan Miceli tras su cruce al aire con el diputado Andrés Larroque, y ante la campaña de demonización lanzada en su contra por el programa 678.

Tal como lo atestiguan nuestros múltiples comunicados, que pueden leerse en el blog (http://trabajadoresdeprensacanal7.blogspot.com.ar/), durante el kirchnerismo, pero también con la Alianza y el menemismo, los trabajadores de prensa de la Televisión Pública hicimos oír nuestra voz ante los intentos de poner los noticieros al servicio de los gobiernos de turno.

Mucho antes de la llegada de Sclauzero, los trabajadores de prensa del noticiero de la Televisión Pública ganaron un Martín Fierro como mejor noticiero de la televisión argentina por su edición internacional, produjeron infinidad de informes y programas especiales de alta calidad periodística, y cubrieron con solvencia innumerables acontecimientos de relevancia en el país y el mundo. Pero también contribuyeron a la historia reciente de la Argentina, al obtener evidencias periodísticas de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de la policía bonaerense, y estando presentes en todos los momentos en que los hechos, en cualquier lugar del país, requirieron la presencia de la Televisión Pública para mantener informados a los argentinos.

Pero Sclauzero, quien utiliza FOPEA principalmente para hacer lobby en su exclusivo beneficio personal, desviviéndose por aparecer en fotos junto a empresarios periodísticos inescrupulosos, al presidente de la Corte Suprema y a cualquiera que ostente poder, o bien para contar en todo programa de televisión al que lo inviten cómo hizo para bajar 30 kilos en un año, desconoce por completo la lógica de servicio plural y democrático que tienen los medios públicos.

Por eso, rechazamos rotundamente estas declaraciones macartistas, denigratorias no solo de los periodistas de la Televisión Pública sino de todos sus trabajadores. Y señalamos además la enorme gravedad de que un funcionario estatal a cargo de la información pública tenga ese concepto de los trabajadores del Estado.

Rechazamos también, y con total firmeza, la persecución ideológica que ejerce el Gerente de Noticias al encasillar a trabajadores por lo que piensan, lo que nos recuerda los peores momentos de la historia de nuestro país. A su vez, reivindicamos la libertad de pensamiento y opinión de cualquier trabajador, lo que en nuestro caso no hace más que enriquecer una diversidad que en nada empaña, como no sucedió nunca, nuestra capacidad para generar información fidedigna y profesional, con independencia política y sin encasillamientos partidarios.