domingo 21 de octubre del 2018

   

Ahora

El Gobierno evalúa pedir plata al FMI y acentúa el endeudamiento

 

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, llega a la Argentina en el marco de la cumbre del G20 que se realizará 19 y el 20 de marzo en la Ciudad de Buenos Aires con la misión de avanzar en una línea de crédito para el gobierno de Cambiemos, etapa que la Argentina había dejado atrás tras con el pago de la deuda con el Fondo en 2005 bajo la administración del ex presidente Néstor Kirchner.

Lagarde tiene previsto reunirse con el presidente Mauricio Macri, con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y con el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.

El portal Infobae estimó que el Gobierno podría acceder a una línea de crédito de hasta 10 mil millones de dólares a una tasa del 4,5% anual.

La jugada de Cambiemos fue adelantada por el periodista económico Alfredo Zaiat en diciembre de 2016. “El ´vamos a volver´ a los créditos del FMI será desmentido hasta el momento previo de concretar el regreso. El argumento para aceptarlo será que el Fondo entrega dólares a una tasa mucho más baja que el costo del endeudamiento en el mercado y que no aceptarlos sería una ´cuestión política´ sin sentido”.

“La otra premisa será que el Fondo ha cambiado porque expresa más preocupación por lo social y que el plan económico es definido por el gobierno y no por las exigencias de los técnicos de ese organismo. Será la excusa Trump, la tentación de la tasa de interés más baja del crédito o la coincidencia en la orientación de la política económica, lo que se sabe es cuáles son las consecuencias sociolaborales cuando se abren las puertas a los préstamos con condicionalidades del Fondo Monetario Internacional”, completa el artículo que lleva la firma de Zaiat en Página 12.

Al cumplirse dos años de Cambiemos en el poder, el escenario para el regreso al Fondo está cocinado. Una fuente cercana al Gobierno aseguró que “no ven con malos ojos volver a endeudarse con el FMI”, argumentó que es conveniente porque sería a tasas más bajas y porque “es más fácil refinanciar las deudas con los organismos financieros internacionales como el FMI, el Banco Mundial y el BID que con el mercado financiero”.

Los préstamos del FMI traen un fuerte condicionamiento a los países tomadores de esa deuda, ya que al compromiso financiero de devolver el dinero los Estados suelen acceder a ominosas condiciones para su economía como las de apertura financiera, restricción de derechos laborales y ajuste fiscal a los sectores más desfavorecidos.

En la evaluación del año pasado, el FMI pidió modificar la fórmula de actualización a los jubilados, que luego el gobierno de Mauricio Macri concretó.

La modificación de la ley de movilidad implicó una reducción en torno de los $ 100.000 millones en la partida de Seguridad Social para 2018.

Ahora el Fondo pidió al Gobierno acelerar el ajuste fiscal, con una rebaja en salarios, jubilaciones y planes sociales.

“Es esencial reducir los gastos del gobierno, especialmente en áreas donde ha aumentado muy rápidamente en los últimos años, especialmente salarios, jubilaciones y transferencias sociales”, sostiene el informe del artículo IV. Hasta el momento, las (viejas) recetas del organismo son cumplidas a rajatabla por la administración Macri.

El organismo pidió finalmente ir a fondo con la apertura de importaciones, una política que está destruyendo a las pymes nacionales. “Sería necesario acelerar la reducción de los aranceles de importación, eliminar la mayoría de los permisos de importación, retirar los obstáculos a la inversión y la entrada de empresas al mercado”.

 

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