miércoles 12 de diciembre del 2018

   

Ahora

En un clima tenso y de represión, la Legislatura porteña aprobó la creación de la UniCABA

 

La Legislatura porteña convirtió hoy en ley el proyecto de la UniCABA, que crea una universidad de formación docente en Capital Federal. La medida es fuertemente rechazada por educadores, gremios y estudiantes, que fueron reprimidos por la Policía mientras se manifestaban en los alrededores.

La ley salió con 34 votos a favor -todos los legisladores del oficialismo porteño- y 26 en contra de los representantes de los bloques opositores. No hubo abstenciones.

La sesión se llevó a cabo en medio de un fuerte operativo de seguridad, con un gran despliegue de efectivos policiales y un vallado alrededor de la Legislatura. Es que afuera, estudiantes, docentes, gremios y sectores de izquierda se manifestaban en rechazo del proyecto, ya que –argumentan- su implementación significará la virtual desaparición de los 29 profesorados públicos de la Ciudad.

Bajo el lema “No la la UniCABA” los manifestantes siguieron los avances de la sesión, que se extendió por cinco horas, y fueron reprimidos por la Policía que arrojó gases lacrimógenos para obligarlos a alejarse de la sede de la Legislatura.

En el recinto, el presidente de la Comisión de Educación y principal defensor del proyecto, Maximiliano Ferraro, aseguró estar “convencido” de que “parte de esta ley ayudará al Ministerio de Educación, a las instituciones educativas y a quienes piensan e investigan la educación a crear este tipo de políticas necesarias para el porvenir y la construcción de ciudadanía”. Asimismo, desmintió que los institutos de formación docente fueran a desaparecer, tal como sostienen quienes rechazan la iniciativa. Es que en un primer momento, el proyecto planteaba su disolución, pero luego fue reformulado y se estableció su continuidad, junto con la universidad.

En la otra vereda, el legislador de la izquierda Gabriel Solano argumentó que el proyecto “no tiene otra finalidad más que terminar con los 29 institutos de formación docente” de la Ciudad. En la misma línea se expresó el socialista Roy Cortina, quien afirmó que “la comunidad educativa jamás fue consultada en serio”.

El proyecto aprobado contempla una doble evaluación a los profesorados públicos y privados: una externa a cargo de una unidad del Ministerio de Educación y otra autoevaluación institucional. “Las evaluaciones ya no son como en los 90. Hoy ya son multidimensionales y no buscan castigar, sino mejorar”, plantearon los legisladores oficialistas.

 

Sobre Pulse

Llega un nuevo modo de leer las noticias en Internet. Sumate a Diario Pulse.

Suscripción

Newsletter