Hamdy Mahisen tiene 30 años y vive en Milán con sus padres, habla perfecto italiano, asiste a la universidad y es musulmán. Con un Corán en una mano y vestido con túnica, el joven pretendía realizar un experimento social para observar las reacciones en las calles de la ciudad italiana. Comentarios despectivos e insultos quedaron registrados en este video.