martes 19 de septiembre del 2017

   

Ahora

Fein tomó declaración a la madre de Nisman y ordenó allanar su casa

 

La división Homicidios de la Policía Federal allanó la casa de Sara Garfunkel, madre del fallecido fiscal Alberto Nisman, quien declaró durante más de cuatro horas ante Viviana Fein, la magistrada que investiga la muerte del ex fiscal especial para la causa AMIA.

Los efectivos de la división Homicidios de la Policía Federal permanecieron durante dos horas en la casa de la madre del fiscal, en la calle Roosevelt, en el barrio porteño de Belgrano y revisaron una caja fuerte del departamento y luego las bauleras en el subsuelo del edificio.

Fuentes con acceso a la investigación indicaron que los policías buscaron un arma de fuego registrada a nombre de Nisman, quien el 18 de enero fue encontrado muerto en el baño de su departamento en las torres de Le Parc en Puerto Madero, donde también había un pistola Bersa calibre 22, propiedad de su perito informático y persona de confianza, Diego Lagomarsino.

El propio Lagomarsino se presentó ante la justicia y declaró que, un día antes de su muerte, Nisman le había pedido el arma alegando razones de seguridad pese a que poseía una custodia permanente.

El procedimiento se realizó apenas terminada la declaración de Garfunkel, quien testimonió durante cuatro horas en la fiscalía de la calle Tucumán 966, a la que llegó y de la cual se fue en taxi, sin hacer declaraciones.

La madre de Nisman, junto a uno de los custodios del fiscal, fue la primera en entrar al departamento de la Torre Le Parc el 18 de enero pasado, tras varias horas sin tener noticias de su hijo.

Desde entonces presentó, en tres oportunidades, certificados médicos que la excusaban ante la citación judicial por parte de la fiscalía 45, pero hoy finalmente se presentó ante Fein, quien la recibió con un cuestionario abultado por el tiempo transcurrido.

La madre de Nisman es una de los cotitulares de la cuenta abierta por Nisman en el banco Merril Lynch de Nueva York, junto a su hermana y Lagomarsino, pero en la que el fiscal era apoderado con capacidad de operarla, según la información que la ex mujer del fiscal, la jueza de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, aportó al expediente.

Además de las copias de las llaves de las cajas fuertes, tenía las llave del departamento alquilado por Nisman y acceso a las cajas de seguridad que el fiscal fallecido tenía en una sucursal del banco Ciudad.

Fein interrogó a Garfunkel sobre si había retirado objetos de las caja de seguridad compartidas ya que, según diversas versiones, Nisman guardaba documentos relacionados a la denuncia contra el gobierno ya desestimada en dos instancias judiciales.

La numeración de la cuenta neoyorkina junto al teléfono al que debía dirigirse en caso de que “le sucediera algo”, para garantizar el pasar de sus dos hijas menores, fue hallada por las familiares de Nisman en una de las dos cajas de seguridad del departamento donde fue encontrado muerto.

El dato fue aportado a la causa por la madre de las dos hijas de Nisman y querellante, Arroyo Salgado, luego de que la hermana y la madre de Nisman hablaran a ese teléfono y descubrieran que Lagomarsino era uno de los cotitulares.

Fein reactivó enérgicamente la causa luego de que la jueza de instrucción Palmaghini rechazara la apelación que Sandra Arroyo Salgado había interpuesto contra la resolución que ya había confirmado a la fiscal al frente de la investigación.

La magistrada también desestimó las demás nulidades planteadas por Arroyo Salgado, con lo que la fiscal Fein tiene la vía expedita para avanzar en la nueva junta médica y en el peritaje criminológico.

Tras los procedimientos de hoy, la representante del Ministerio Público debe ahora disponer la fecha de realización de esos estudios que incluirán la “inspección ocular” que debía realizarse ayer y que fue suspendida por pedido de la ex esposa del ex titular de la UFI AMIA.

Se estima que Arroyo Salgado intentará que la Cámara del Crimen revierta la resolución de Palmaghini, pero algunos allegados a la pesquisa consideran que esa resolución “procesalmente no es apelable”.