jueves 19 de octubre del 2017

   

Ahora

Francia busca apoyos para una alianza mundial contra ISIS

 

El presidente francés Francois Hollande se reunió en parís con el primer ministro británico, David Cameron, dando inicio a un maratón diplomático que incluirá a los líderes de las principales potencias mundiales.

Mientras las reuniones se multiplican a lo largo y ancho del mundo, la coalición internacional encabezada por Estados Unidos y Rusia lanzaron en los últimos días más de 700 bombardeos aéreos contra posiciones del EI en Siria, informaron Washington y Moscú.

Muchos de los ataques tuvieron como blanco camiones en los que el grupo yihadista, que reivindicó los atentados de este mes en París, transporta el petróleo que extrae de las zonas de Siria que controla, una de sus principales fuentes de financiación, dijeron autoridades militares.

“Intensificaremos nuestros ataques, eligiendo los objetivos que provoquen el mayor daño posible a este ejército de terroristas”, prometió Hollande tras reunirse con Cameron en el Palacio del Elíseo, según la agencia de noticias EFE.

Mientras los dos líderes europeos se comprometían en París a unir fuerzas en contra del grupo islamista, el portaaviones Charles de Gaulle, el buque insignia de la Armada francesa, lanzaba su primera operación militar contra el EI, tanto en Siria como en la vecina Irak.

Luego de sumar el apoyo del premier británico, Hollande viajará mañana a Washington para entrevistarse con su par estadounidense, Barack Obama, y volverá al día siguiente a París para una cena de trabajo con la canciller alemana, Angela Merkel.

Mientras la Casa Blanca se prepara para la llegada de Hollande, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reunió en Abu Dhabi con representantes de las monarquías de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

“La clave es destruir rápidamente a Daesh (sigla en árabe para referirse al EI) en Siria e Irak. Me gustaría que lo hiciéramos más rápido”, aseguró Kerry a periodistas, según la cadena de noticias France 24.

Pese a que tanto Estados Unidos, sus aliados y Rusia coinciden en destruir a los islamistas del EI, los dos primeros reclaman también la salida del poder del presidente Bashar al Assad en Siria, mientras que Moscú defiende a su histórico socio.