jueves 30 de marzo del 2017

   

Ahora

A un año del video viralizado, habló el empresario que predijo la crisis y describió un panorama desolador

 

El empresario Daniel Millán, fundador de Millanel Cosmetica, trascendió en las redes sociales tras viralizarse un video donde alertaba a sus trabajadores por el modelo económico de Mauricio Macri en la semana previa al balotaje presidencial del 2015.

Con palabras claras Millan manifestaba que en el balotaje se elegía entre dos modelos de país, uno productivo e industrial y uno especulativo financiero. Hoy, sus advertencias se hicieron realidad: su propia empresa, como la mayorías de las argentinas, tuvo que hacer recortes para afrontar el ajuste y la recesión que las políticas del Gobierno.

“Hubiese preferido no tener razón por la gente que trabaja en las distintas empresas. En el momento de máxima ocupación del año pasado tuvimos 448 empleados en el segundo semestre cuando es más fuerte nuestro trabajo”, expresó al periodista Gustavo Sylvestre por Radio 10.

“Por lo general tomábamos trabajadores eventuales y se quedaban y este es un proceso que se iba repitiendo año a año. Este año no fue así, porque esos eventuales no los pudimos conservar, y hoy contamos con 341 personas”, dijo sobre la realidad laboral de su empresa Millanel Cosmética.

La caída de la capacidad de adquisitiva de la gente nos ha afectado y hoy estamos en una caída en unidades de entre el 25% y el 30% interanual, y se acentuó mucho mas en los últimos dos meses”, apuntó y agregó en Radio 10 que “la cosmética y los artículos de limpieza son los dos rubros que más han caído en el último año porque la gente prioriza la comida”.

El empresario recordó el debate que se dio en su empresa los días previos al balotaje. “La gente hablaba de esperanza (en la previa de las elecciones), habla más desde lugares personales. Eso era lo que pasaba en ese momento en la planta y después se vio reflejado en las urnas. Después la gente se llamó a silencio. El primer golpe que sufrieron fue el aumento en el transporte, después vinieron los aumentos en gas, y luego las paritarias retrasadas. Todo eso fue sumando”, describió Millán. “Hoy la gente está más preocupada por sostener los puestos de trabajo que por protestar”, indicó.

“Estamos preocupados porque para el primer semestre de 2017 no hay nada que nos indique que esto cambia, profundizándose las medidas que hasta hoy se tomaron. Estoy preocupado pero me estoy ocupando, no bajo los brazos”, expresó.

Y se refirió al modelo Cambiemos: “La apertura de importaciones no solamente afecta a la gente que produce, aumenta la oferta. Uno tiene una planta con trabajadores y el importador lo único que necesita es plata para importar. Multiplica la oferta y el mercado baja la demanda. Somos muchos más vendiéndole a muchos menos. Eso no tiene un buen pronóstico”.

Para 2017 pronóstico que “en nuestro sector, en nuestra empresa los próximos cuatro meses van a ser muy difíciles”.

Daniel Millan comenzó con la empresa Millanel en 1983, con el diseño de fragancias que luego daba a un laboratorio para su elaboración. En los 90, el negocio continuó con dificultades hasta que al final de la década se rompió la cadena de pagos y la inflación hizo sus estragos. Eran nueve personas y facturaban $ 320.000 cuando los tocó la crisis de 2001, repasó la agencia Infogei.

En ese contexto decidieron hacer un cambio estratégico en la forma de comercialización y pasaron a un sistema de venta directa a través de distribuidores. La medida empezó a dar resultados y entonces, en 2010, Millan se animó a dar el salto hacia la fabricación propia y, con una inversión de u$s 60.000, compró un pequeño laboratorio. El siguiente gran paso fue al año siguiente, cuando la firma inauguró una planta de 6.500 m2 en San Martín. En ese laboratorio invirtieron la rentabilidad de los últimos 13 años de la empresa. “Nunca dejamos de crecer y todo se reinvirtió”, ha manifestado en el empresario en entrevistas periodísticas.

QUE DIJO EN EL VIDEO

“Yo participo en varias cámaras empresariales. Desde las cámaras empresariales estamos muy preocupados por lo que se viene el domingo. Hay dos modelos de país: uno productivo y uno especulativo. Cada uno puede elegir lo que quiera, pero tengan claro que después nos vamos a tener que hacer cargo. Yo en el año 2001 y ahora fueron las dos únicas veces que tuve que hablar. En 2001 tuve que proteger 10 puestos de trabajo. Ahora son 400. Es muy difícil sostener una empresa productiva cuando todo viene de afuera. Si ustedes consideran que esto puede avanzar en un país donde todo se importe, les digo que se acuerden, que se acuerden lo que pasó en 2001”, decía por entonces.

El empresario continuó diciendo a sus empleado: “Muchos de ustedes son demasiado jóvenes para ver esto. Díganme si el problema es la inseguridad y la inflación, cómo la seguridad se mejora sin gente trabajando y cómo la inflación se mejora con devaluación de $ 20. Esta empresa no ha perdido un puesto de trabajo en los últimos 15 años. No lo ha perdido. Y como yo muchos otros. Las cámaras están preocupadas. Se los digo porque hay que trasmitirlo. Porque se escucha hablar a economistas pero no se escucha hablar a los industriales”, sentenció Millan al tiempo que continuo expresando “los economistas que proponen toda esta liberación son los mismos que nos dejaron culo para arriba en el 2001. Se metieron en el peronismo y lo dejaron culo para arriba, se metieron dentro del radicalismo y lo dejaron culo para arriba: incendiaron el país”.

“¿Qué está todo bien? Ni en pedo. Hay muchísimo por mejorar. Pero ojo, no vaya ser que perdamos lo que se logró en estos 15 años por un modelo que es de libro de autoayuda (…) Yo transformé una empresa de 12 personas a 400. Y eso a mí no me lo van a explicar. Y no se lo pueden explicar a la mayoría de las empresas de Villa Lynch. En el año 2001 esto era un desierto, no había autos, no había gente trabajando, los colectivos iban vacíos y los trenes iban vacíos. Entonces, conciencia”, manifiesta críticamente Millan, quien también aprovecha el slogan de Macri para enfatizar “¿quieren cambiar?, cambiemos. Pero cambiemos para mejor”.