martes 17 de octubre del 2017

   

Ahora

Hollande realizará una cumbre con EEUU y Rusia para atacar a ISIS

 

El presidente Francois Hollande apeló hoy ante la Asamblea Nacional y el gabinete a la unidad de los franceses “contra el terrorismo” y a coordinar esfuerzos con rusia y estados unidos para combatir en Siria al Estado Islámico (EI), que es el “verdadero problema, y no Al Assad”.

Tras un minuto de silencio, que fue cumplido hasta el último segundo, el presidente de Francia abrió su alocución afirmando, como lo reiteró repetidamente en su mensaje, que “Francia está en guerra” y “los actos cometidos son actos de guerra”.

Se trata, continuó, de una “agresión a nuestro país, nuestros valores, nuestra juventud, nuestro modo de vida”.

El mandatario admitió que sus medidas para reforzar la lucha contra el terrorismo supondrán un aumento del gasto, pero consideró que “en las circunstancias actuales, el pacto de seguridad se sobrepone al pacto de estabilidad” presupuestaria.

Hollande se refirió también a uno de los puntos de disidencia en la cumbre del G20, donde Estados Unidos, por oposición a Rusia, insiste en que un objetivo primario del conflicto en Siria es el cambio de régimen en Damasco.

Frente a esa postura, Hollande adoptó una posición concordante con la de su par ruso, Vladimir Putin, y aseguró que el presidente de Siria, Bashar al Assad, “no puede ser el objetivo del conflicto en Siria, nuestro enemigo debe ser el EI” y pidió, por el contrario, “más golpes y apoyo a los que luchan contra el EI”.

Su país “no busca contener al Estado Islámico sino de destruirlo”, agregó, por lo que aseguró que intensificará sus ataques en Siria.

El presidente galo anunció que se reunirá con los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Vladimir Putin, para coordinar esfuerzos internacionales, y amplió que “Francia se dirige a todos, a Irán, a Turquía, a los países del Golfo”.

Requirió además una reunión, “a la máxima brevedad”, del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar al máximo nivel mundial la amenaza que plantea el EI, al que repetidamente señaló como “nuestro enemigo” en esta “guerra con un adversario de nuevo tipo”.

En el plano del combate fronteras adentro, Hollande pidió que la legislatura discutiera la cuestión de la “legítima defensa policial”, y anunció la incoporación de 5000 policías y gendarmes nuevos.