jueves 30 de marzo del 2017

   

Ahora

Instalan un “jardín ambulante” en el ministerio de Educación porteño por falta de vacantes en escuelas públicas

 

Ante la falta de vacantes en las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, un colectivo de familias auto-organizadas armó un “jardín ambulante” en las puertas del ministerio de Educación.

Desde el colectivo La Vacante es un Derecho, docentes y organizaciones sociales registraron 11 mil casos de falta de vacantes.

“La gran mayoría de las familias que se quedan fuera del sistema tienen que ir a escuelas privadas. Somos rehenes del sistema”, aseguró a Futurock FM Valeria Álvarez, integrante de la organización. “Queremos que el ministerio nos de una solución, ningún directivo da respuestas”, señaló.

En tanto Martín, otro de los padres sin vacantes para su hijo, estimó que “para el 2017 habrá más 12 mil chicos sin vacantes, es decir se va acrecentando cada año”.

“Es mi segundo año consecutivo que inscribo a mi hijo Camilo y no quedó, venimos ya arrastrando el problema, por eso se decidió armar este colectivo”, describió con preocupación.

“Lo que decidimos haces es instalar de manera simbólica un jardín ambulante en las puertas del ministerio de Educación del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para visibilizar el tema”, agregó sobre el método de protesta.

jardin ambulante Educación gobierno Ciudad Larreta 2

Martín contó que el jardín ambulante se llama “Lista de Espera”, la misma respuesta que reciben de las autoridades del gobierno porteño. “Se acercan los vecinos, realizamos una falsa inscripción y les damos un papel con el artículo 24 de la Constitución de Buenos Aires”, explicó en AM 1070.

Dicho artículo establece: “La Ciudad asume la responsabilidad indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, a partir de los cuarenta y cinco días de vida hasta el nivel superior, con carácter obligatorio desde el preescolar hasta completar diez años de escolaridad, o el período mayor que la legislación determine”.

El papá de Camilo señaló que “lamentablemente no hay mucha gente interiorizada, reclamamos por la educación de nuestros chicos, no estamos en condiciones de pagar estudios privados”.

“Somos laburantes, tenemos poco tiempo para reclamar cada semana, es un camino tedioso. Nosotros estamos atados de pies y manos”, lamentó.