lunes 22 de octubre del 2018

   

Ahora

Levantaron el acampe frente a la Casa de Gobierno de Jujuy

 

La Red de Organizaciones Sociales de Jujuy y el movimiento Tupac Amaru decidieron hoy levantar el acampe de protesta que mantuvieron durante los últimos 51 días en la plaza Belgrano de la capital provincial, ubicada frente a la casa de gobierno, en lo que definieron como un gesto tendiente a establecer un canal de diálogo con el Ejecutivo que encabeza Gerardo Morales.

“En asamblea junto con los compañeros hemos decidido levantar el acampe como un gesto de apertura y en busca del diálogo que venimos planteando desde el primer día en que nos instalamos en Plaza Belgrano”, declaró hoy a la prensa Patricia Jaldín, en representación de la Tupac Amaru.

Durante el mediodía de hoy, los integrantes de red de Organizaciones Sociales de Jujuy y de la Tupac Amaru realizaron una asamblea en la que se decidió por unanimidad levantar el acampe, que tuvo el consentimiento de la dirigente de la Tupac Amaru y diputada del Parlasur Milagro Sala, que permanece detenida en el penal de Mujeres del barrio Alto Comedero.

La Red de Organizaciones Sociales se había instalado en la Plaza Belgrano, el 14 de diciembre pasado, para protestar en contra de una serie de decisiones gubernamentales en relación con la continuidad laboral de las cooperativas y en defensa de los puestos de trabajo de los diferentes emprendimientos que tienen en la provincia.

En la asamblea, también ser resolvió que un grupo de representantes de las organizaciones viaje a Buenos Aires en los próximos días para sumarse al acampe de Plaza de Mayo, donde movimientos políticos y sociales continúan reclamando la liberación de Sala, imputada por los delitos de “fraude a la administración pública, asociación ilícita y extorsión”.

Jaldín, directora de la Escuela “Bartolina Sisa” de la Tupac Amaru, explicó que la lucha no terminó aquí porque “se va a seguir reclamando en Buenos Aires la inmediata libertad de Milagro Sala y pidiendo a la justicia que actúe objetivamente”.

Por su parte, Raúl Noro, esposo de Milagro Sala, dijo que la decisión de levantar el acampe tuvo “el consentimiento de Milagro”, y que fue “total y absolutamente pacífico” ya que “no hubo ningún incidente, más allá de la molestia que ocasionó a los comerciantes, pero hay 20 mil familias en la calle y 40 mil hijos de esas familias que no tienen para comer”.

 

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