martes 22 de agosto del 2017

   

Ahora

#PanamaPapers: los nexos del secretario general de la Presidencia con sociedades offshore

 

Varios familiares cercanos al Secretario General de la Presidencia, Fernando De Andreis, figuran en sociedades offshore que maneja la firma Parquemar Group en Panamá según informó el diario La Nación en su edición de este sábado.

La esposa de De Andreis, María Sol Ascónape, figura junto a familiares en un amplio poder para manejar la firma offshore Parquemar Group, de Panamá, que funcionó hasta enero de 2014, dos meses antes de que María Sol se case con el funcionario.

Tanto el padre como un hermano de su esposa, ambos relacionados con la firma offshore, contribuyeron con dinero a diversas campañas de Mauricio Macri.

Según publica el diario La Nación, Martín Ascónape, suego del Secretario General de la Presidencia, es la figura clave de este entramado. Ascónape es un empresario inmobiliario vinculado con countries que, junto a otros socios argentinos, figuran en un red de sociedades offshore que se controlan unas a las otras. Según la documentación del estudio Mossack Fonseca, es accionista al menos en otras dos firmas en paraísos fiscales.

Diario-L-express

Por otra parte, se vincula a Martín Asconape a diversas sociedades anónimas en la Argentina, tales como Chacras del Sur S.A.. En 2013, el club de campo Chacras del Sur fue allanado por la AFIP por evasión impositiva luego de haber sido señalado por ocultar operaciones por más de 7 millones de pesos.

En ese momento, sólo Martín Asconape (suegro de De Andreis) podía demostrar una situación fiscal coherente con esos movimientos de dinero, según informaba Página 12. María Sol -la esposa de De Andreis- y Matías Asconape eran monotributistas, mientras que la cuarta integrante, Jimena Asconape, no registraba actividades ni tenía CUIT. Chacras del Sur estaba a nombre de una empresa denominada Urbaland, cuyos accionistas eran Martín y Jimena Asconape.

De Andreis, quien fue el jefe de asesores de Marcos Peña en la legislatura y se desempeñó como presidente del Ente de Turismo porteño, antes de pasar a ser uno de los principales asesores en la Casa Rosada, se defendió. “No me corresponde a mí entrometerme en las cuestiones privadas de mi suegro. Ni María Sol ni yo sabíamos de la existencia de estas sociedades. Sol tampoco sabía que su padre le había hecho un poder en favor de ella. Mi mujer tenía 23 años”, aseveró.