sábado 21 de octubre del 2017

   

Ahora

El recuerdo de Favaloro, a 15 años de su muerte

 

El prestigioso cardiocirujano René Favaloro se suicidaba hace 15 años al dispararse en el corazón, agobiado por la crisis que atravesaba su fundación y decepcionado ante la falta de respuestas por parte de las autoridades y de los empresarios.

El 28 de julio de 2000, un día antes de su muerte, Favaloro le envió una carta al entonces presidente Fernando de la Rúa en la que le pedía ayuda para obtener fondos de salvataje por la crítica situación financiera de su fundación.

Según confió después el propio De la Rúa, el cardiocirujano concluyó la misiva con una frase lapidaria: “Estoy desesperado”.

Entre otras dificultades, la Fundación reclamaba cerca de dos millones de pesos/dólares adeudados por el PAMI, el organismo previsional entonces encabezado por Horacio Rodríguez Larreta, recientemente electo como jefe de Gobierno porteño.

“La carta llegó el viernes y me enteré ayer (lunes)”, confesó De la Rúa ante las cámaras de América TV. “Él me pedía si podía interceder ante empresarios para obtener una donación de seis millones de pesos”, dijo el primer mandatario.

En otra de las siete cartas que dejó antes de quitarse la vida,a los 77 años, Favaloro condenó la corrupción de médicos, sindicalistas y prestadores.

“Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente)”, explicaba.

Sin embargo, Rodríguez Larreta, entonces interventor del PAMI, aseguraba que “no tenía una deuda verificada con la Fundación”, y los únicos incumplimientos que existían “eran unas facturas vencidas correspondientes a los años 1993 y 1995, que no figuraban en los libros contables de la obra social”.

El próximo jefe de Gobierno porteño propuso una conciliación obligatoria y revisar todas las historias clínicas asignadas a las facturas para verificar si existía esa deuda de casi dos millones de dólares del PAMI con la Fundación.

“Estoy pasando uno de los momentos más difíciles de mi vida, la fundación tiene graves problemas financieros. En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir”, escribió Favaloro en una de las cartas que dejó a modo de despedida.

El 29 de julio de 2000, se encerró en el baño de su casa y se pegó un tiro en el corazón, hundido en una profunda depresión y “cansado de luchar y galopar contra el viento, como decía Don Ata (en referencia a Atahualpa Yupanqui)”, decía en una de las siete cartas en las que intentaba explicar su decisión.