miércoles 23 de octubre del 2019

   

Ahora

Siguen los aumentos: el kilo de asado ya roza los $300

 

El salto del dólar continúa su traslado a precios de los distintos productos y la carne no fue la excepción. Desde esta semana, los frigoríficos subieron entre 10% y 15% y están llegando a los mostradores de las carnicerías.

En el Gran Buenos Aires el kilo de asado pasó de $ 220 a $260. Y en la Ciudad, la comida predilecta del fin de semana de los argentinos ya roza los $ 300, según un relevamiento de Clarín. El vacío, en tanto, escaló hasta los $290.

Las subas se registran a cuatro días de la reunión de la Mesa de Ganados y Carnes con el presidente Mauricio Macri y el nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza.

El vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, Alberto Williams, aseguró que el precio de la carne ya registró un aumento del 10% y podría continuar con la tendencia alcista.

“Hubo una suba de dos a tres pesos por kilo, que se suma a los entre ocho y nueve pesos que incrementó, en promedio, la semana pasada el kilo de media res para los carniceros. Entre la carne chica que se trabaja en la ciudad de Buenos Aires, el kilo de asado cuesta entre 240 y 270 pesos», detalló el dirigente, quien teme que los números continúen acentuándose.

“Sinceramente, no quiero pensar en lo que puede llegar a pasar. Se abre una nueva semana con un mercado en el que parece que va a seguir la suba. A eso hay que sumarle que la devaluación del dólar ha sido grande y el hombre de campo no te va a perdonar. Estamos viviendo un momento muy complicado”, comentó Williams, en declaraciones al Diario Popular.

Asimismo, señaló “el consumo viene bajando” y la crisis que azota al país “derivará en más problemas para el bolsillo de la gente”, por lo que cree que se mantendrá la poca corriente de clientes. “La semana pasada, con los problemas que hubo, pegó un retroceso grande y esta semana puede seguir reaccionando así. Compran dos o tres cosas y ya le representa un montón de plata”, aseveró.

La inflación y la pérdida del poder adquisitivo obliga a modificar los hábitos alimentarios de las familias. Un ejemplo es el consumo de carne, cuyos precios aumentaron un 53 por ciento en promedio en el último año.

Así lo consignó un reporte elaborado por el área de información económica y estadística del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

El trabajo de campo fue realizado durante la segunda semana de julio de 2019 en 200 Puntos de Venta (PDV) y reveló que en comercios de Capital Federal la carne subió un 23%; en los del Gran Buenos Aires un 77%; mientras que en carnicerías la suba fue del 73% y en supermercados del 27%.

En un contexto de salarios depreciados, las familias se las ingenian para adquirir los productos de la canasta básica y algunos quedan afuera. Uno de ellos es la carne vacuna, cuyo consumo en lo que va del año cayó un 12,1% con respecto al mismo período del año pasado.

El consumo promedio alcanzó los 53,7 kilos anuales (un 7.9% menos interanual), un registro de los más bajos de las últimas dos décadas.

La Cámara de la Industria y Comercio de Carne (Ciccra) informó que en la actualidad se consume menos carne que durante la crisis de 2001, cuando el promedio era de 64,1 kilos de carne anuales por persona. En números: con respecto a la salida de la convertibilidad, hoy se compra un 16 por ciento menos de carne.

 

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