domingo 18 de agosto del 2019

   

Ahora

La pobreza multidimensional llegó a 31,3% y es la más alta de la década

 

La pobreza multidimensional urbana pasó del 26,6 al 31,3% de la población entre 2017 y 2018, en un contexto en el que se redujo la cantidad de hogares sin acceso a cloacas, bajo contaminación o con vivienda precaria, según un relevamiento de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Así lo refleja el nuevo informe “Enfoque de Pobreza Multidimensional basado en derechos”, elaborado por el Observatorio de la Deuda Social, que mide las carencias no monetarias, es decir alimentación y salud, servicios básicos, vivienda digna, medioambiente, educación, empleo y seguridad social, y las relaciona con ingresos.

Los pobres multidimensionales son aquellos que se encuentran bajo la línea de pobreza porque no cubren la Canasta Básica Total (CBT) y además carecen de acceso a al menos alguno de los mencionados derechos socioeconómicos.

Si se tiene en cuenta que la población urbana es de unos 40,5 millones, en 2017 había unos 10.773.000 pobres multidimensionales urbanos (26,6% de la población), pero el año pasado esa cifra creció hasta alcanzar los 12.676.500 (31.3%). Es decir 1.903.500 nuevos pobres.

“La pobreza multidimensional experimentó un fuerte crecimiento por el crecimiento de la pobreza por ingresos por caída del salario, pérdida de empleo y mayor precarización laboral, en el actual contexto inflacionario y de estancamiento”, aseguró el director de investigación del Observatorio, Agustín Salvia.

En diálogo con Crónica Anunciada (Futurock FM) explicó “este dato informa si hay pobres por ingreso y a la vez en carencias sociales lo que marca lo que se conoce en el ámbito académico como pobreza multidimensional. Es decir, en más de una dimensión se es pobre: en la dimensión de los ingresos más alguna otra como la alimentación, la salud, la educación, servicio básico, el medioambiente y el trabajo. Son seis dimensiones que tomamos”.

“Cuando se es pobre en al menos dos de estas situaciones aparece la pobreza multidimensional que también crece y es la más alta de la década con 31,3%“, destacó.

Explicó que otra mirada es medir la pobreza no sólo por ingreso y al mismo tiempo se tenga una carencia de tres de esas seis dimensiones de derechos sociales. “Ahí tenemos que el 18,6% de la población está en esa situación. A eso llamamos pobreza estructural. Hay momentos en donde acumula más carencias o menos. Este último año (por 2018) aumentó carencias. Los niveles más bajos los hemos tenido en el 2011-2012”.

El aumento de la pobreza multidimensional fue mayor entre los obreros integrados mientras que no impactó en los medios profesionales. “Esa polarización marca una profundización de la desigualdad social”, apuntó Salvia.

Entre 2017 y 2018 también aumentó la pobreza multidimensional estructural urbana, es decir, aquellos personas cuyos ingresos no alcanzan a cubrir la CBT pero además tienen tres o más carencias sociales: este indicador pasó de 16,7 a 18,6%.

 

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