domingo 18 de agosto del 2019

   

Ahora

Vidal minimizó los aportantes truchos: “Es un grupo reducido”

 

La gobernadora María Eugenia Vidal minimizó la causa de los aportantes truchos por las presuntas afiliaciones, aportes falsos al PRO en la campaña electoral, robo de identidades y origen desconocido de los millonarios fondos.

“No hubo nada hasta ahora, en lo que por lo menos nosotros avanzamos hasta ahora, todavía no está terminada la auditoría, no encontramos ningún delito. Pero sí hubo mucha desprolijidad administrativa en lo que tenía que ver con una campaña de 135 municipios con 135 recaudaciones, más otras personas que recaudaban por su cuenta”, aseguró la gobernadora.

En una entrevista con Infobae, señaló que apenas hubo “errores de chequeo” y “un error de manejo de campaña”, además de argumentar la defensa de la “desprolijidad”.

“Soy humana y me puede pasar, pero mi honestidad siempre ha sido mi principal capital”, manifestó tras mostrarse como “la primera interesada” en conocerse a fondo quién financió la campaña de su partido.

Cambiemos utilizó a los ciudadanos de bajos recursos -beneficiarios de planes sociales o monotributistas sociales- para simular el aporte de millones de pesos en pequeños montos y en efectivo. El caso salió a la luz tras una investigación de Juan Amorín para El Destape.

Sin embargo, Vidal buscó minimizar la situación. “No son la mayor parte de los aportantes. Es un grupo reducido que coincide con el padrón de afiliación. Todos estaban en la Justicia como afiliados al partido. Nosotros vamos a hacer lo que corresponda”.

“Hubo algo que me diferenció desde el primer día con esto: yo di la cara, hablé del tema. Yo separé a la persona de mi equipo con la que trabajaba hace muchos años. No vine a la política a hacer plata”. La gobernadora hizo referencia a María Fernanda Inza, la ex contadora general de la provincia de Buenos Aires y su intima amiga.

La ex tesorera del PRO fue imputada en una de las investigaciones por los aportes truchos.

Sin embargo, Inza consiguió trabajo rápido. Tiene nuevas funciones, y nada menos que en la Casa Rosada, al lado del secretario de Legal y Técnica de la presidencia, Pablo Clusellas.

La Justicia salvó a Cambiemos desde el minuto uno. Primero el camarista Martín Irurzun le quitó al juez federal Sebastián Casanello la causa sobre los aportantes truchos, en línea con el interés del oficialismo, y decidió enviar el expediente a la Justicia Electoral de La Plata.

De esta manera anuló una de las investigaciones por presunto lavado de dinero y dádivas contra el oficialismo.

Rodríguez Simón Irurzun

Irurzun mantuvo una reunión en un bar de Recoleta con Fabián Rodríguez Simón, operador judicial de Cambiemos. La foto del encuentro había sido publicado por el periodista Horacio Verbitsky en su portal El Cohete a la Luna.

Rodríguez Simón es el asesor jurídico de Mauricio Macri, mentor de la idea de nombrar jueces de la Corte Suprema por decreto. Irurzun es el responsable de la implementación de las prisiones preventivas a través de la doctrina que lleva su nombre. Es también quien maneja las oficinas de escuchas.

La “ayuda” también vino desde el mismo Gobierno. El procurador general interino Eduardo Casal desplazó al fiscal Hernán Schapiro, que debía investigar el escándalo de los aportantes truchos.

El caso de Vidal se agrava con una denuncia contra el Presidente, que también la involucra.

El periodista de La Nación Hugo Alconada Mon ratificó ante el juez platense Ernesto Kreplak que Mauricio Macri les exigió dinero en negro a empresarios para la campaña de Cambiemos, bajo la promesa de que su patrimonio “iba a valer mucho más con él como presidente de la Nación”.

“Quiero el 1% de tu patrimonio porque el 99% restaste que te quedará va a valer mucho más si yo gano la elección”, es la frase que Alconada Mon le atribuye al presidente Macri. “Y más vale que te apures porque el ticket de entrada va a salir mucho más caro a medida que nos acerquemos a la elecciones”.

En su libro “La raíz de todos los males”, el periodista también detalla distintos métodos de recaudación y algunas de las empresas más entusiastas, entre ellas varias contratistas del Estado, y parte incluidas en la causa de las fotocopias de los cuadernos. Macri también agregaba a los empresarios que los aportes no debían ser en blanco.

Aquella campaña, dice el libro, costó $1760 millones, pero que el monto reportado a la Cámara Nacional Electoral fue once veces más bajo. El periodista confirmó todo ese relato, resguardando la fuente.

Según señaló, Vidal también pedía directamente aportes a los empresarios: $500 mil en cash.

El periodista explicó que las modalidades de recaudación eran variadas: así como había aportes de dinero en negro, en efectivo, también los había en especies –desde el uso de aviones hasta catering–, aportes voluntarios de militantes y funcionarios y también de proveedores del Estado.

 

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