lunes 21 de octubre del 2019

   

Ahora

El revés de Cambiemos en San Juan aumenta la tensión con la UCR

 

Por Juampa Molino Torres.

Con todo el arco peronista unificado, el gobernador Sergio Uñac se impuso en las PASO celebradas en la provincia de San Juan con el 55,76% de los votos, muy lejos del 32,18% que consiguió Marcelo Orrego, el candidato que apoyan desde la Casa Rosada. Si bien las elecciones se realizarán el próximo 2 de junio, la amplia diferencia entre uno y otro vaticinan una nueva derrota para el oficialismo a nivel nacional.

La apertura electoral de este año se realizó en la provincia de La Pampa, donde el candidato del PRO Carlos Javier Mac Allister, ex secretario de Deporte y uno de los más mimados por el presidente Mauricio Macri, perdió contundentemente la interna con el candidato radical Daniel Kroneberger, hecho que significó el primer acorralamiento táctico del radicalismo al PRO.

La mala racha se extendió hacia la provincia de Neuquén, esta vez sin la instancia previa de las PASO, logrando un escueto margen del 15,24% por parte de Horacio Quiroga, porcentaje que garantizó una cómoda tercera ubicación por debajo del candidato de Unidad Ciudadana Ramón Rioseco (26,08%) y Omar Gutiérrez (39,70%), por el Movimiento Popular Neuquino.

Finalmente, en la provincia de Córdoba se optó por la resolución que los candidatos del Frente Cambiemos vayan por separado, con el fin de evitar un éxodo de votos en la provincia donde Mauricio Macri contó con más del 70% de votos en el balotaje que le ganó a Daniel Scioli cuatro años atrás.

Entre los resultados que no están acompañando y la incertidumbre porque no acompañen en las próximas elecciones de Chubut, Entre Ríos y Mendoza de los próximos fines de semana, y los altísimos márgenes de desaprobación de la gestión, que rondan el 70%, sumado a la derrota en las internas que les tocó disputar, esta semana comenzó a circular fuertemente el rumor acerca de la candidatura presidencial de María Eugenia Vidal para cortar con las aspiraciones de la reelección de Macri.

Lavagna y el radicalismo, otros dos dolores de cabeza para el PRO

El fuerte apoyo que recibió Roberto Lavagna por parte del sector empresarial, entre los que figuran el presidente de Techint, Paolo Rocca, y Marcelo Tinelli; del aparato sindical, con los guiños que realizaron Luis Barrionuevo y Juan Carlos Schmid; y desde los partidos políticos con el acercamiento del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz y de heridos peronistas entre los que figuran el ex secretario de Comercio Interior de Cristina, Guillermo Moreno y el pejotista Eduardo Duhalde, pareciera empujar al radicalismo a romper el matrimonio presidencial e inclinarse por el nuevo espacio que se está gestando.

Esta semana, el vicepresidente de la UCR, Federico Storani, criticó al PRO, asegurando que “para la continuidad de esta alianza que hasta ahora es puramente electoral, es necesario reformular las reglas del juego, entre ellas que se tenga la oportunidad de discutir políticas públicas, sino para muchos de nosotros es un absurdo”.

Otra de las figuras del radicalismo que manifestó su respaldo a la candidatura de Lavagna fue Ricardo Alfonsín, quien deslizó que “la respuesta de la UCR a la candidatura de Lavagna no puede ser otra más que positiva porque ya fue candidato nuestro”, aludiendo a las elecciones del 2007, en las cuales el ex ministro de Economía obtuvo el 16,91% de los votos.

De esta manera, con el reclutamiento de las voluntades necesarias de distintos sectores, sumado a la constante marginación en la toma de decisiones durante todo el mandato, ¿es inminente la ruptura de la alianza cuando sólo restan poco más de cuatro meses para las PASO presidenciales? El radicalismo decide.

 

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