miércoles 30 de noviembre del 2022

   

Ahora

Estrellar un avión en la casa de CFK: revelan planes de Revolución Federal

 

Un informe de la PSA revela los audios de charlas virtuales de Revolución Federal en los que Morel y otros dirigentes convocaban a estrellar un avión en la casa de Cristina Kirchner, «tirar agua hirviendo» a militantes y poner «una bomba en Casa Rosada».

«Hay que matarlos, otra cosa no podés hacer», arengaba con saña Jonathan Morel, fundador de la organización de extrema derecha Revolución Federal, financiada por el Grupo Caputo, en las charlas en Twitter Spaces donde participaban hasta 2000 personas los días previos al intento de asesinato de Cristina Fernández de Kirchner.

No lo dijo una sino incontables veces, como reflejan las casi 200 páginas que transcribió de estos eventos la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Morel llegó a decir en el último «vivo» en esa red social, el 27 de agosto, que en el nombre de Alá pedía que alguien incrustara un avión en la casa de la vicepresidenta, como se hizo «en el Pentágono». Fue el mismo día que Fernando Sabag Montiel hizo su primer atisbo de magnicidio, sobre el que avanzó al intentar gatillar cinco días después en compañía de Brenda Uliarte.

«Le tiramos un avión», le tiraron un avión al ¿Cómo se llama boludo donde están las fuerzas de Estados Unidos? El pentágono (…) Por favor alguien que esté yendo para Aeroparque, desviate son veinte metros, por favor, falló el radar, hagan patria carajo, no lo puedo creer, un retirado de la fuerza, por favor alguien que haga algo, alguien, necesitamos un hombre bomba, Dios mío la puta que los parió».

Al despedirse de todos sugiere: «quédense viendo las noticias, capaz nos enteramos de algo bueno y llega un avión a lo de Cristina».

En el informe de la PSA, que está en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y del fiscal Gerardo Pollicita, se consigna que los referentes de la agrupación llamaban a poner «una bomba en la Casa Rosada», «prender fuego», matar directamente a CFK y a los manifestantes que la apoyaban, pedían «desfigurarle la cara», «tirar agua hirviendo» a ella y a los militantes y clamaban por lo mismo para otros dirigentes, incluso para Alberto Fernández, mientras alternaban ideas golpistas de cómo hacerlo renunciar, publicó Página12.

El juez y el fiscal ya plantearon que Revolución Federal con sus acciones, tanto en las calles como en las redes sociales, se convirtió “en uno de los actores que agitaron en la sociedad un clima de violencia, cuyo acto de mayor gravedad institucional resultó ser el intento de magnicidio de la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner», el 1 de septiembre.

Hasta ahora se conocían pequeños tramos de esas charlas Twitter Spaces, como aquel donde Morel decía que si no le conocieran la cara «los nenes de la Cámpora» se metía entre la militancia, «canto la marcha peronista siete días seguidos y paso a la historia».

Pero ese y otros conceptos que agitaban ideas violentas y asesinas se repiten y aparecen en propuestas asombrosas a lo largo de cinco conversaciones virtuales donde figuraban como administradores Sabrina Basile y Morel. Leonardo Sosa y Gastón Guerra también participan, menos activamente.

La frase que alude «pasar a la historia», a cometer un supuesto acto heroico y patriótico, era utilizada por Morel para referirse a él y a la vicepresidenta. Es una de las expresiones que reaparecen en las conversaciones del grupo de Uliarte, Sabag Montiel y Gabriel Carrizo. Incluso el método que intentaron los dos primeros para matar a CFK es coincidente con la idea de Morel de infiltrarse en la militancia.

La causa sobre Revolución Federal y la del atentado, pese a todo, siguen tramitando en forma separada, porque así lo dispusieron la jueza María Eugenia Capuchetti y el presidente de la Cámara Federal, Mariano Llorens, el arquero de la Liverpool, el equipo donde también juegan el fiscal y el presidente del Tribunal que juzgan a Cristina Kirchner.

La vicepresidenta insistió en que es «insostenible la continuidad de Capuchetti al frente de la investigación» que se sigue por el intento de asesinato que sufrió el pasado 1° de septiembre, y presentó en un video «las nuevas y muy graves irregularidades» de la funcionaria judicial en torno a la causa.

EL CELULAR BORRADO DE CARROL, EL ESCRITO DE ULIARTE
Y LAS VISITAS DE CAPUCHETTI A LA AFI

El lunes Cristina recusó a la jueza Capuchetti en la causa que investiga el intento de asesinato. La investigación comenzó muy mal. A las pocas horas del atentado y bajo la custodia de Capuchetti, se destruyó y borró el contenido del celular de (Fernando) Sabag Montiel, el asesino que gatilló el arma a 15 centímetros de la cara de Cristina», comienza el material audiovisual publicado en la red social.

En el video que dura 4:04 minutos, la Vicepresidenta recuerda que «durante el gobierno de Mauricio Macri y antes de ser designada en el cargo, Capuchetti era una asidua visitante de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)».

«En esos años la AFI estaba comandada por Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, ambos actualmente procesados por espionaje al Instituto Patria, las oficinas de Cristina», señaló.

Y añadió que «como si esto fuera poco, se conoció a partir de la Comisión Bicameral de Inteligencia que la hermana de Capuchetti trabajó en el área de escuchas de la Dirección de Contrainteligencia durante el mismo período en que se desarrolló el espionaje ilegal».

Además, la recusación presentada por Fernández de Kirchner indicó «un hecho que siembra más sospechas aún: en los primeros días de la investigación, luego de una reunión entre jueces y camaristas de Comodoro Py, Capuchetti habría recibido indicaciones respecto de cómo debía tratar mediáticamente el caso y las posibles líneas de investigación».

«Después de ese encuentro, sus colegas le gestionaron una reunión con el editor general del Diario Clarín, Ricardo Roa, a la cual la jueza concurrió acompañada», detalla el video.

Y apunta: «Ricardo Roa, el editor en jefe que, a pocas horas del atentado, ya había inventado la teoría de la acción espontanea de un loquito suelto».

«¿Para qué eran necesarias esas instrucciones? ¿Alguien digita u opina por detrás de las autoridades judiciales el curso de la causa, su comunicación y las sucesivas filtraciones?», cuestiona el video publicado.

Al comienzo de la investigación, «durante días, la jueza demoró la detención de dos de sus cómplices ‘de Sabag Montiel’, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo. A eso se sumó la paralización de la causa ni bien aparecieron pruebas que vinculan a dirigentes de la oposición con el atentado», puntualizó.

Además, el video indicó que «Capuchetti rechazó los pedidos de allanamiento y secuestro del celular de Hernán Carrol», miembro de un grupo de extrema derecha, a quien Sabag Montiel, de puño y letra, indicó como ‘la persona que se haría cargo de su situación y de designar sus abogados».

«Carrol, el mismo que habría viajado al exterior con el jefe de gabinete de la Dirección de Inteligencia, a cargo del entonces secretario de Seguridad, Gerardo Milman», añadió, y señaló que «cuando lo citó a declarar, ya era tarde», porque «el día anterior, Carrol había borrado todo el contenido de su celular».

La Vicepresidenta hizo foco también en «la obsesión» del diputado nacional (PRO) Gerardo Milman «con la seguridad».

«El diputado Milman había presentado el 18 de agosto un proyecto en el que sospechosamente alertaba sobre un posible falso atentado contra Cristina», advirtió.

Y marcó: «Pero no fue el único. El 31 de agosto, un día antes del atentado, presentó un pedido de informes para conocer el funcionamiento de la custodia de la vicepresidenta y su familia, la cantidad de agentes y vehículos asignados en cada uno de sus domicilios».

«¿Para qué quería Milman tener acceso a esa información tan sensible sobre la seguridad de Cristina?», cuestionó y se contestó: «Aún no lo sabemos porque Capuchetti nunca lo investigó».

Asimismo, apuntó: «La jueza tampoco investigó una pista fundamental sobre la planificación del atentado. Durante el allanamiento del domicilio de Brenda Uliarte se encontró una nota manuscrita que refería a la regla Tueller. ¿Qué es la regla Tueller?»

«Es una doctrina de seguridad que calcula el tiempo que tiene una persona para sacar un arma y lograr dispararla sin que se la saquen. Se enseña a la fuerza de seguridad en Estados Unidos y fue traída como una novedad a la Argentina por Patricia Bullrich, cuando Gerardo Milman era su viceministro (de Seguridad)», explica.

Y pregunta: «¿A Capuchetti le pareció normal que una persona como Brenda Uliarte tuviera en su casa una referencia a una técnica tan específica y sofisticada?«.

«Al parecer sí y por eso la jueza nunca investigó quién escribió esa nota, los entrenó o capacitó», completó. Finalmente, el video subrayó: «Todos estos hechos detallados en la recusación son los que hacen insostenible la continuidad de la jueza Capuchetti al frente de la investigación».

La jueza rechazó la recusación en su contra presentada por la querella de Fernández de Kirchner.

La magistrada elevó el incidente a la sala I de la Cámara Federal porteña, para que decida si le corresponde seguir interviniendo en la causa.

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